Cómo resolver un conflicto con mi pareja




Las parejas pasan por diversas situaciones, conflictos o problemas que ponen a prueba sus capacidades para superarlas. Esto no tendría que ser algo negativo o evitado a toda costa; por el contrario, sirven como indicadores de la funcionalidad y compatibilidad de la pareja, del nivel de comunicación entre ambos, la búsqueda de soluciones e incluso, en encendedores de la chispa que se había apagado.

Los temas más recurrentes de las situaciones conflictivas se pueden resumir en las siguientes áreas:

  • Comunicación: Base de toda relación, que muchas veces es motivo de consulta en la terapia. Suele observarse casos donde uno de los miembros describe a su pareja como “poco comunicativo/a”, “que dice una cosa por otra” o  “que no entiende lo que quiere decir o piensa”.
  • Ocio y tiempo libre: Darse un espacio para compartir con tu pareja puede ser a veces un dolor de cabeza, ya que los gustos e intereses de cada uno son distintos. Por un lado, disfrutar estando en casa y ver películas con tu pareja; de otro lado, salir y ampliar el círculo social. En este sentido no hay nada definido, pues entre gustos y colores no han escrito los autores. 
  • Celos: Esta es una clara señal de inseguridad, desconfianza y poca autoestima de quien los tiene. Uno de los miembros siente la necesidad de tener el control y poder sobre su pareja, de saber lo que hace y con quiénes se encuentra. A largo plazo, esta dinámica termina desgastando y destruyendo la relación. 
  • Infidelidad: Es inevitable que cada uno de los miembros conozca a otras personas en diversos ámbitos (académico, laboral), e incluso pueden parecerle igual o más atractivas que su pareja. Si la tentación no se puede evitar, es probable que esto se vuelva una constante.


Dependiendo de la intensidad del conflicto y la frecuencia con la que se da, se brindan algunas recomendaciones para que lleguen a buenos términos y su relación se vea fortalecida:

  • Estar presentes para él/ella: Cuando estén juntos, procuren estar presentes el uno para el otro, sin aparatos de por medio (smartphones, tablets, lap tops). Dedicarle tiempo, preguntar por su día a día y explorar sus temores, alegrías, tristezas, logros, fracasos, errores y aciertos. Es simplemente estar ahí para ella/él y escuchar lo que tiene que decir.
  • Negocia las soluciones: Cuando surjan diferencias, cíñete a los hechos del momento y evita personalizar la discusión. Propongan soluciones al problema, esto tiene que darse de ambos lados, y luego lleguen a un acuerdo que los beneficie.
  • Date un espacio: Solucionar el conflicto en el momento no es lo más adecuado, e incluso podría empeorarlo. Espera a que la marea baje para poder remar y hablar calmadamente con tu pareja. Exprésale que ahora ambos no están en la mejor situación para conversar y que lo harán una vez estén tranquilos.


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